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2 mar 2012

Modelos de Dictamen de Estados Financieros - Anexos DNA 11

Puede decargar los modelos de Dictamen de estados Financieros:
  • Con opinión limpia cuando una entidad presenta sus entados financieros bajo la nueva base contable de acuerdo a la aplicación de los VEN NIF PYME
  • Modelo de Dictamen con salvedad  por falta de evidencia y limitación en el alcance del trabajo cuando una entidad presenta sus estados financieros bajo la nueva base contable de acuerdo a la aplicación de los VEN NIF PYME.
  • Modelo de Dictamne cuando una entidad presenta sus estados financieros con base contable anterior a la aplicación VEN NIF PYME.
Descargue AQUÍ

27 ene 2012

Aspectos relevantes a considerar en la Auditoría interna y externa de la adopción inicial de las NIIF para las Pymes

Presentación realizada por el Lcdo. Rafael Delgado durante las Jornadas NIIF para Pymes efectuada en el Colegio de contadores del Distrito Capital,  titulada: Aspectos relevantes a considerar en la Auditoría interna y externa de la adopción inicial de las NIIF para las Pymes. un material interesante y necesario para las actuaciones profesionles de los Contadores Publicos Venezolanos-  Descargar presentación.

9 ene 2012

Normas para la ejecución de los trabajos y presentación de resultados por profesionales independientes y firmas de auditores que presten servicios a entes sujetos a la Contraloría General de la República

En Gaceta Oficial Nº 39.827 del 23/12/2012 donde fue publicada la Resolución Nº 265 del 22/12/2012 emanada de la Contraloría General de la República mediante la cual se establecen las normas para la ejecución de los trabajos y presentación de resultados por auditores, consultores, profesionales independientes y firmas de auditores que presten servicios en materia de control.
Están sujetos a las presentes normas (artículo 2)
1. Los órganos de control fiscal indicados en el artículo 26 de la Ley Orgánica de la Contraloría General y del Sistema Nacional de Control Fiscal.
2. Las máximas autoridades jerárquicas de los órganos y entidades a los que se refieren los numerales 1 al 11 del artículo 9 de la Ley Orgánica de la Contraloría General de la República y del Sistema Nacional de Control Fiscal.
3. La Superintendencia Nacional de Auditoría Interna.
4. Los auditores, consultores, profesionales independientes y firmas de auditores que prestan sus servicios en materia de control a los sujetos a que se refieren los numerales anteriores.
Programa de trabajo del auditor o firmas de auditores (artículo 6)
Antes de celebrar la contratación, el auditor o firma de auditores debe elaborar el correspondiente programa de trabajo que contendrá, como mínimo, lo siguiente:
1. Identificación del órgano o entidad, así como de la dependencia objeto de la actuación de control; 2. Objetivo general: resultado global de lo que se pretende alcanzar con la actuación de control; 3. Objetivos específicos; 4. Tipo de auditoría y su origen; 5. Alcance de la actuación de control; 6. Identificación de los integrantes del equipo de trabajo; 7. Metodologías, procedimientos y técnicas; 8. Base Normativa; 9. Cronograma; 10. Observaciones; 11. Suscripción: firma del contratista.
Programa de trabajo del consultor o profesional independiente (artículo 7)
Antes de celebrarse la contratación, el consultor o profesional independiente debe elaborar la correspondiente propuesta de trabajo que contendrá, como mínimo, lo siguiente:
1. Objetivo general; 2. Objetivos específicos; 3. Alcance; 4. Identificación de las personas que realizarán los trabajos; 5. Metodologías, procedimientos y técnicas; 6. Base normativa; 7. Cronograma; 8. Observaciones; 9. Suscripción.
El requirente deberá aprobar, previo a la suscripción del contrato el programa de trabajo de los auditores y firmas de auditores o la propuesta de trabajo de los consultores y profesionales independientes (artículo 8).
Ejecución de trabajos
El requirente acreditará por escrito ante el órgano, entidad o dependencia objeto de evaluación o estudio, a los auditores, consultores, profesionales independientes y firmas de auditores contratados, señalando la identificación de las personas que realizarán los trabajos; tipo de actuación a realizar, así como su objetivo y alcance (artículo 9).
La ejecución de trabajo se realizará de conformidad con lo previsto en el Reglamento para el Registro, Calificación, Selección y Contratación de Auditores, Consultores y Profesionales independientes en Materia de Control, las presentes normas, la normativa legal o sublegal respectiva (artículo 10).
Durante la ejecución de los trabajos de auditoría, el auditor o firmas de auditores organizarán un registro completo, detallado y referenciado en forma de papeles de trabajo. Los consultores y profesionales independientes organizarán un registro completo de soportes documentales de los trabajos realizados, en el cual dejarán constancia de las acciones llevadas a cabo, con detalle de los procedimientos aplicados, así como de las fuentes y material utilizado (artículo 11).
Presentación de resultados Los resultados serán presentados mediante informes, dictámenes y estudios técnicos fundamentados en los correspondientes soportes, y redactados de forma lógica, objetiva, imparcial y constructiva, así como de manera clara y precisa (artículo 12).
Los informes, dictámenes y estudios técnicos presentados contendrán como mínimo, el objetivo y el alcance, los métodos, procedimientos y técnicas utilizadas, los juicios y opiniones derivados de los análisis realizados.
En el caso de la realización de auditorías deberá además señalarse, las correspondientes observaciones o hallazgos, conclusiones y recomendaciones (artículo 13).
Se presentarán resultados parciales durante la ejecución de trabajos, a través de informes, dictámenes o estudios técnicos de avance cuando se amerite y se haya acordado respectivamente (artículo 14).
Culminado el trabajo, el auditor, consultor, profesional independiente o firma de auditores, informará al requirente los resultados preliminares obtenidos, a fin de que este verifique el cumplimiento de los objetivos y el alcance establecido en el programa de la propuesta de trabajo, así como para que someta dichos resultados a la consideración de la máxima autoridad jerárquica del órgano o entidad objeto de evaluación y de los responsables de las áreas donde se hayan ejecutado los trabajos, de ser el caso (artículo 15).
De existir observaciones sobre los resultados preliminares presentados, estos quedaran asentados en un documento que formará parte de los papeles de trabajo que será valorado por el requirente y el contratado, a fin de elaborar el informe definitivo (artículo 16).
Una vez culminado el trabajo, el auditor, consultor, profesional independiente o firmas de auditores, hará entrega formal a la máxima autoridad jerárquica del órgano o entidad, del informe, dictamen o estudio técnico que contiene los resultados del trabajo realizado, conjuntamente con los papeles de trabajo o fuentes documentales, las cuáles formarán parte de los archivos del órgano o entidad contratante (artículo 17).
Los informes, dictámenes, y estudios técnicos que contienen los resultados de los trabajos realizados por auditores o profesionales independientes, serán suscritos por la persona natural o jurídica contratada.
Los informes, dictámenes y estudios técnicos que contienen los resultados de los trabajos realizados por las firmas de auditores y consultores, solo podrán ser suscritos por los profesionales universitarios o técnicos superiores universitarios, en el caso de las firmas de auditores, que conforman la persona jurídica contratada (artículo 18).
Las situaciones no previstas en las presentes Normas y las dudas que surjan en la interpretación de sus disposiciones serán resueltas por la Contraloría General de la República.
Las presentes normas entran en vigencia a partir del 01/01/2012

30 sept 2011

Prevención anti fraude

En la actualidad, el tema de fraude ha cobrado gran relevancia y se ha convertido en un foco rojo en las agendas de negocios de los empresarios. No obstante, la consultoría en materia de combate contra el fraude no solo es una práctica profesional relativamente novedosa, sino que, tradicionalmente, se ha enfocado el apoyo de proceso de respuesta o investigación de fraudes y no a temas de prevención y detección.
Asimismo, la consultoría de esta índole ha impulsado el crecimiento de la profesión del auditor o contador forense, rama que conjunta disciplinas de contabilidad, investigación y legal, además, aporta un tipo de análisis practico y detallado que detecta comportamientos irregulares que suelen pasar desapercibidos a los auditores tradicionales. El auditor forense está familiarizado con las múltiples caras del fraude, desde circunstancias relativamente fáciles de detectar, como un simple robo, hasta situaciones de suma complejidad, como la manipulación de estados financieros. Por su misma experiencia y capacidad, el contador forense está debidamente equipado para proporcionar asesoría en prevención y detección de fraudes.
Por último, los consultores anti fraude han enfocado sus esfuerzos en apoyar a empresas que enfrentan situaciones de fraudes consumados, así mismo, la mayor parte de los estudios y encuestas se han concentrado, por lo general, en recabar información sobre los diversos tipos de fraude que ocurren, las empresas que se ven involucradas y los montos y personas que son ellos se asocian. Por ello, la información estadística y causal que se recaba sobre el fraude se ha enfocado al nivel post factum y existe poca literatura sobre los temas relacionados en prevención y detección. Esta realidad nos ha llevado a menospreciar un hecho contundente y fundamental: en la consultoría anti fraude, la prevención representa 80% de la solución. Por ello, creemos que existe un tremendo potencial para esta rama de la consultoría que, orientada a la prevención, detección e investigación de fraudes llevará a incrementar el nivel de éxito de las empresas en su combate contra este delito.
En este trabajo presentaremos uno de los aspectos medulares de la consultoría en administración de riesgos de fraude. Nos referimos al hecho de que existen factores que normalmente proceden a un fraude y existen procedimientos de prevención y detección que las empresas deben considerar e implementar para ser más efectivas en sus esfuerzos por combatir el fraude.
¿Qué lección hemos aprendido del fraude en los últimos 20 años? Que cuando converge una serie de condiciones, prácticamente cualquier empleado, proveedor o ejecutivo de la empresa puede caer en la tentación de cometer un fraude, en particular, son tres los elementos que conforman lo que se conoce como “el triangulo del fraude”: presión, oportunidad y justificación (o racionalización).




Todos los estudios han confirmado que en la mayoría de los fraudes, estos tres elementos están presentes de alguna forma y en algún grado. Esto nos lleva a concluir que, en la medida en que la empresa logra atacar y eliminar estos factores, las probabilidades de prevenir o, en su caso, minimizar el impacto del fraude se incrementan de manera considerable.
Presión: De los tres elementos mencionados, el factor presión es quizá el más difícil de controlar para una empresa. Aunque el concepto pudiera sonar obvio, la presión alude a una necesidad personal e intransferible que puede tener varias causas, como por ejemplo una adicción, la enfermedad de un familiar o una deuda excesiva. Dado su carácter familiar o personal, es poco probable que la empresa conozca las diversas presiones que enfrentan sus empleados, ejecutivos e incluso sus directores. Por ese motivo, la empresa debe procurar educar a todos los miembros de la organización para que sepan identificar posibles situaciones de presión y sean consientes de las formas como los factores de presión pueden orillar a una persona a cometer un fraude.

Asimismo, en las empresas, pueden surgir elementos semejantes a la presión personal que se deben observar y aun evitar, con el fin de mitigar el riesgo de que se suscite un fraude. Por ejemplo, empresas o divisiones que enfrentan problemas de liquidez o la bancarrota, pueden verse presionadas a realizar actividades irregulares o reportar información fraudulenta en aras de permanecer a flote. O bien se pueden eliminar esquemas de remuneración en los cuales una parte importante de la compensación del empleado este ligada a cumplir con niveles de ventas o utilidades poco realistas e inalcanzables o a movimientos en el precio de la acción. Evitar en lo posible estas situaciones de presión empresarial crea un entorno menos fértil para el fraude.

Justificación / racionalización: La justificación es un elemento necesario para la ejecución de un fraude, ya que en todos los casos el defraudador tiene que encontrar una justificación psicológica para sus actos, existen tantas justificaciones como fraudes. Por ejemplo, el defraudador puede racionalizar sus malos actos en términos de sentimientos de inequidad laboral, injusticias en el sistema de compensaciones o argumentando que un robo o malversación son solo un préstamo temporal. La racionalización no es otra cosa que la justificación que encuentra el defraudador y que le permite dormir tranquilo luego de haber cometido un fraude.
La habilidad de racionalizar o justificar un fraude es un comportamiento humano que se puede demostrar en varias maneras. Un empleado puede sustraer fondos de la caja chica para cubrir un gasto personal o abusar de su reporte de gastos de viaje ingresando dos veces el mismo gasto. También, algo muy común, puede darle cabida a su primo como proveedor, sin considerar un posible conflicto de intereses. El problema estriba en que el empleado no percibe dichas situaciones como fraudulentas pero el hecho de haberlas cometido y racionalizado denota eso, la capacidad de cometer un fraude y justificarlo.
En las empresas, es importante que la compañía incorpore procedimientos de investigación de candidatos, y confirmaciones de referencias, actividades que representan la primera línea de defensa para impedir la entrada a personas propensas a justificar un fraude.
Asimismo, además de cuidar quien entra, es importante que la empresa defina claramente su posición frente a conductas inaceptables por medio de ciertos documentos y comunicaciones clave como los siguientes:
* Documentación de políticas clave:
- Un código de ética que destaque de manera clave y especifica las actividades que se consideran inaceptables y las consecuencias de participar en ellas.
- Lineamientos muy claros sobre conflictos de interés, los cuales especifiquen las situaciones que implican un posible conflicto de intereses y las acciones que se deben tomar en caso de que se presente.
- Una política de fraude que destaque y defina que tipo de actividades se consideran fraudulentas y las consecuencias que se seguirían de participar en ellas.
* Comunicación / educación:
- La existencia de dichos documentos y políticas no es suficiente por si sola. Tiene que existir dentro de la empresa un programa formal de comunicación y educación obligatoria que esté sujeta a monitoreo para asegurar que todos los empleados de la empresa, e incluso los proveedores y otros agentes externos, cumplan con ella.
- También es importante que se comuniquen los esfuerzos que lleva a cabo la empresa para asegurar el cumplimiento de estas políticas, y tomar acciones rápidas cuando estas son violadas. Como veremos a continuación, esto también incide en la percepción de oportunidad, y puede, incluso, ser el factor determinante para detener un posible fraude.
- Por último, es necesario desarrollar y fomentar una cultura de auto monitoreo en el que se apoya un sistema de denuncias internas y se protege al denunciante, manteniendo su anonimato, dándole adecuado seguimiento a sus declaraciones y comunicando con oportunidad los resultados de las denuncias.
Estos elementos de comunicación y educación sirven para eliminar oportunidades, malos entendidos y posibles justificaciones.
Oportunidad:
De los tres elementos del triangulo del fraude, la oportunidad es quizás el factor sobre el cual la empresa puede tener un mayor grado de injerencia. No se trata solo de la oportunidad per se, sino de la percepción de oportunidad, situación fundamental para un esquema de fraude. Si el individuo que considere cometer un fraude percibe que hay una alta probabilidad de ser detectado y que las consecuencias de ello serian severas, la posibilidad de que ese fraude ocurra, disminuye de manera considerable.

¿Cómo logra la empresa borrar la percepción de oportunidad? La respuesta a esta pregunta se plantea en tres niveles distintos:
* Control interno: El primer nivel de defensa contra el fraude en las empresas es el control interno. Eso incluye los diversos controles que opera la empresa para prevenir y detectar posible fraudes de manera oportuna. Pueda ser que estos controles arrojen otros beneficios a la organización en términos de la validez de la información, los cumplimientos con normatividad interna y externa, y la eficacia o eficiencia de las operaciones. Sin embargo, los controles internos conllevan importantes beneficios en términos de prevención del fraude.
No obstante lo anterior, si bien los controles internos impactan la posibilidad y probabilidad del fraude en las empresas, no son cien por ciento efectivos en la prevención y detección del problema. El control interno deja de funcionar frente a situaciones de colusión, supeditaje gerencial y descuido o falta de educación.
Por este motivo, muchas empresas hoy en día manejan una segunda línea de defensa que consiste en una serie de procedimientos diseñados para identificar y detectar actividades que pueden ser fraudulentas.
* Procedimiento de detección de fraude: Además del control interno, las empresas están buscando y aplicando, cada vez más, procedimientos proactivos para identificar fraudes de manera oportuna en sus áreas de mayor riesgo. Estos procedimientos son diversos y pueden mencionarse, entre otros, los siguientes:

- Establecimiento y monitoreo de sistemas de denuncias anónimas.

- Desarrollo, monitoreo y análisis de indicadores de fraude

- Desarrollo y monitoreo de reportes de excepción

- Monitoreo de cambios a sistemas y accesos.

- Auditorias, inventarios y conteos sorpresivos

- Confirmaciones aleatorias

- Entrevistas y cuestionarios aplicados a empleados, clientes y proveedores

- Monitoreo de comunicaciones internas

* Investigación de posible fraudes: La realidad muestra que tarde o temprano la empresa se verá en la situación de investigar un posible fraude, y querrá llevar el tema hasta las últimas consecuencias. La reacción de la empresa en estas circunstancias puede ser uno de los factores más importantes en la percepción de oportunidad dentro de la organización. Si la empresa procede a investigar, de manera completa, profunda y consistente y llega a conclusiones muy concretas, esto tiende a fortalecer el mensaje de la empresa a escala cultural y operacional. Pero si la respuesta de la empresa es lenta, carece de severidad y consistencia, entonces todos los elementos de un programa de prevención de fraude se verán comprometidos.

Es importante destacar que el tema de oportunidad es tanto o más un asunto de percepción que de realidad. La empresa puede fortalecer su sistema de prevención de fraudes no solo implementado nuevos controles y procedimientos de detección e investigación sino también comunicando y haciendo más visibles los controles y procedimientos que ya lleva a cabo, así como a las consecuencias de un desapego a los mismos. Un ejemplo que puede citarse en el Departamento de Impuestos de los Estados Unidos (Internal Revenue Service o IRS, por sus siglas en ingles), aun cuando este órgano regulador y recaudador realiza un número relativamente bajo de auditorías a las declaraciones fiscales de empresas y personas físicas, tiene la reputación de ser amplio y estricto en sus revisiones, las cuales pueden resultar en penalidades muy severas. Esta reputación en si misma constituye una herramienta de prevención y disuasión poderosa.

En resumen, son tres los mensajes principales que deberían tomar en cuenta las empresas:

* Debe existir un enfoque en la prevención: La estadísticas de fraude que vemos hoy día en la prensa no solo son indicadores de un problema serio, sino que también contienen los elementos que se requieren para llegar a una solución. Es crucial tomar este conocimiento y aplicarlo a los esfuerzos de prevención y detección de fraudes dentro de la empresa.
* El tema del fraude y los esfuerzos para prevenirlo y detectarlo se deben comunicar de manera abierta: Es más, es importante inculcarle a los empleados un verdadero compromiso con el combate contra el fraude como parte de sus responsabilidades, haciéndolos participes de este esfuerzo mediante programas de concientización, educación y sistemas de denuncias confiables.
* Si la empresa se encuentra en una situación en la que enfrenta un posible fraude es imperativo que el seguimiento y la investigación sean amplios, profesionales y completos. La presencia de estos factores puede fortalecer el sistema completo de prevención de fraude, y su ausencia, debilitarlos.
Conclusión:
Queda claro que la ética en los negocios y el éxito en el combate contra el fraude no se logran llevando a cabo investigaciones. Por ello, las empresas deben reconocer el valor de adoptar una postura proactiva, mediante la implementación de medidas de prevención y detección que reduzcan lo más posible las incidencias de fraude, con el fin de que los fraudes que lleguen a suscitarse sean la excepción y no la regla. Desde una perspectiva corporativa, lo que todo empresario debe evitar es que su empresa, ya sea por falta de cuidado, o por exceso de confianza, o por no ver el fraude como un riesgo de negocios, contribuya a sustentar o, peor aún, abultar las estadísticas de fraude que aparecen reflejadas a la luz pública. 

Mario Rodríguez Álvares
José Claudio Treviño Serrato
Ernst & Young México
 


8 sept 2011

Oficina de Regsitro de Auditores, consultores y profesionales independientes en materia de control comenzó sus operaciones

La oficina de registro de auditores, consultores y profesionales independientes en materia de control, comenzó sus operaciones este jueves en el piso 11 de la sede de la Contraloría General de la República, en Caracas.El horario de atención será desde las 8:00 de la mañana hasta las 11:45 de la mañana y luego a partir de 1:30 de la tarde a 3:15, de lunes a viernes.
La contralora general de la República, Adelina González, explicó a AVN que con la inauguración de esta oficina se obtendrán elementos para valorar la utilización de los recursos públicos por parte de las autoridades. Asimismo, los órganos de control tendrán apoyo por parte de un personal especializado.
En este sentido, a partir del 1 de enero de 2012, ningún órgano nacional, estadal o municipal podrá contratar empresas externas o empresas independientes, o auditores independientes que no estén inscritos en este registro nacional y posean la calificación respectiva.
También agregó que en los próximos ejercicios fiscales posiblemente se realicen auditorías especiales para verificar el cumplimiento de este trámite.
En un comunicado de prensa de la institución se explica que dicho registro reivindica a los profesionales capacitados para trabajos que requieren experticia técnica.
Es de señalar que según decreto publicado en Gaceta Oficial el pasado 5 de agosto bajo el número 39.729, a partir de este jueves 01 de septiembre entra en vigencia el registro de auditores, consultores y profesionales independientes en materia de control.
El registro se ejecuta por la Contraloría General de la República, a través de la página web (www.cgr.gob.ve) donde las personas se registran en el sistema que le arrojará una planilla que deberán consignar, con los recaudos exigidos ante la contraloría.

30 ago 2011

Sistema de Registro de Auditores, Consultores y Profesionales Independientes en Materia de Control.

Conforme a los artículos 11 (Mecanismos tecnológicos) y 151 (Incorporación de nuevas tecnologías) del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica de la Administración Pública, publicado en Gaceta Oficial Nº 5.890 Extraordinario, de fecha 31 de julio de 2008, los cuales disponen que los órganos y entes de la Administración Pública deberán utilizar las tecnologías que desarrolle la ciencia, tales como medios electrónicos o informáticos y telemáticos para su organización, funcionamiento, relación con las personas y el cumplimiento de sus fines; la Contraloría General de la República RESUELVE implantar en su portal electrónico: http://www.cgr.gob.ve, el Sistema del Registro de Auditores, Consultores y Profesionales Independientes en Materia de Control, por lo que aquellas personas naturales y jurídicas que aspiren inscribirse en este Registro, deberán realizar su solicitud de inscripción a través de dicho Sistema.
Entrará en vigencia a partir de su publicación en Gaceta Oficial, debiendo ser resuelto por el Contralor General de la República, todas aquellas situaciones no previstas en esta Resolución o en las que surjan dudas respecto a la interpretación de sus disposiciones.
Publicado en Gaceta Oficial Nº 39.744 del 26 de agosto de 2011 
tomado de Microjurisve.com.ve

27 ago 2011

Respuesta de la auditoría externa. Ante la economía global y los reguladores

Hemos visto en las dos últimas décadas del siglo XX, y en esta primera del siglo XXI, un desarrollo importante en las economías del mundo que se ha traducido en crecimiento para muchas empresas que han expandido sus mercados con la apertura de subsidiarias y Joint-Ventures, además de sucursales y establecimientos permanentes por todo el orbe. Esto ha traído consecuencias importantes para dichas empresas, como la obtención de financiamientos y el aumento de sus inversiones a través de fusiones y/o adquisiciones.
La economía global
El reporte del Banco Mundial sobre la nueva economía global indica que: “El rápido surgimiento de las economías emergentes ha provocado un cambio por el cual ahora los centros del crecimiento económico están distribuidos entre las economías desarrolladas y en desarrollo. Las empresas multinacionales de los mercados emergentes se están transformando en una fuerza que reconfigura la industria mundial, con una rápida expansión de las inversiones sur-sur y de los flujos de inversión extranjera directa.”
Según este informe, las economías emergentes, cuyo crecimiento solía depender de la adaptación tecnológica y la demanda externa, deberán introducir cambios estructurales para sostener el impulso de su crecimiento mediante mejoras en la productividad y una sólida demanda interna.
El Banco Mundial estima que para 2025, las principales economías emergentes representarán más de la mitad del crecimiento mundial.
Los reguladores en la economía global
Los reguladores, que son las comisiones de valores de los diferentes países, han desempeñado un rol importante en el crecimiento de las empresas y los grandes corporativos que cotizan en los diferentes mercados de valores en el mundo. Estos son los responsables de proteger los intereses de los inversionistas y de asegurar que los mercados sean justos, eficientes y transparentes, para lo cual establecen normas sobre los siguientes aspectos:

Criterios contables y elaboración de información financiera.
Auditoría externa.
Criterios fiscales.
Regulación de mercado.
Regulación económica.
Ética profesional.

Los reguladores son los encargados de supervisar y vigilar la aplicación de las normas establecidas y mencionadas, anteriormente.
Con motivo de la globalización económica y la apertura de mercados, se creó en 1974 la “Conferencia Interamericana de Comisiones de Valores”, cuyos miembros eran las Comisiones de Valores de Norteamérica y Sudamérica. Posteriormente, en 1983, al entrar miembros de otros países del mundo a dicho organismo, su nombre cambio al de Organización Internacional de Reguladores de Valores (IOSCO, por sus siglas en inglés).
La IOSCO, es el organismo más relevante, a nivel mundial, de entre los reguladores de mercados de valores. Entre sus actividades está la coordinación de los miembros que permita alcanzar el más amplio consenso internacional en cuanto a la regulación de los mercados de valores.
El rol de los reguladores tomó mayor relevancia después de los acontecimientos por todos conocidos del caso de la quiebra ENRON, que se dio a conocer en Europa el 30 de noviembre de 2001 y en Estados Unidos de Norteamérica el 2 de diciembre de 2001. Con presencia en alrededor de 40 países y con muchas empresas asociadas, el caso ENRON tuvo repercusiones negativas en los mercados de valores, en sus asociadas y varias compañías que le habían otorgado créditos, dejando US$31,800 millones en deudas, acciones sin valor y 21,000 personas desempleadas alrededor del mundo; sin duda, uno de los mayores escándalos financieros de la historia.
También, el caso ENRON fue el origen de la creación de la Ley Sarbanes-Oxley, cuyo objeto fue establecer medidas de control interno más rígidas y eficientes para evitar fraudes en las empresas que cotizan en los mercados de valores estadounidenses.
Para los auditores externos, esta nueva ley obligó a hacer más extensas sus pruebas de auditoría antes de emitir una opinión sobre la información financiera de las compañías públicas estadounidenses; además, dicha ley requería de los auditores un informe de atestiguamiento sobre la eficiencia y efectividad del sistema de control interno sobre la información financiera.
Con la creación de la Ley Sarbanes-Oxley en 2002, se creó también el Public Company Accounting Oversight Board (PCAOB), un organismo independiente a la Comisión de Valores Estadounidense (SEC, por sus siglas en inglés). El PCAOB, es un organismo encargado de supervisar a los auditores externos de las empresas públicas en Estados Unidos de Norteamérica, con el fin de proteger a los inversionistas, para lo cual este organismo ha emitido sus propias normas de auditoría que deben ser observadas por los auditores externos.
La Auditoría Externa: Respuesta ante el crecimiento económico global
Como respuesta de la profesión ante la globalización económica y el crecimiento de las empresas en el mundo, la Federación Internacional de Contadores (IFAC, por sus siglas en inglés) ha estado promoviendo entre sus miembros la adopción de las Normas Internacionales de Auditoría (ISA, por sus siglas en inglés). La IFAC agrupa a 164 miembros y asociados en 125 países en el mundo; a la fecha, alrededor de 100 países las han adoptado o están en proceso de adaptarlas a sus normas para eliminar diferencias.
La IFAC ha designado y financiado al Consejo de Normas Internacionales de Auditoría y Aseguramiento (IAASB, por sus siglas en inglés), como organismo responsable de emitir, entre otras normatividades, las ISA.
Las ISA pretenden una globalización estándar de las auditorías alrededor del mundo y han sido aceptadas por los organismos regulatorios en el mundo (IOSCO, SEC y PCAOB, las han aceptado).
En marzo de 2009, la IAASB concluyó con su proyecto denominado “Claridad” de las ISA. Dicho proceso se inició debido a la necesidad de dar mayor claridad y uniformidad en los pronunciamientos establecidos en las ISA, para lo cual, el IAASB hizo una revisión exhaustiva de 36 ISA, con el objeto de facilitar su entendimiento, aplicación consistente y proceso de convergencia.
Conclusión
La evolución de la economía en el mundo en las dos últimas décadas del siglo XX y en esta primera década del siglo XXI, rebasada más allá de la tecnología y buscando una globalización económica por medio del crecimiento de corporativos alrededor del mundo, sin duda representa mucho riesgo para los mercados, inversionistas, gobiernos y recaudadores, por lo que los reguladores han tenido un reenfoque en la aplicación y monitoreo de su normatividad a las compañías emisoras y a sus auditores externos.
La profesión mundial representada por la IFAC y por medio del IAASB ha estado trabajando en la preparación de un conjunto de normas de auditoría claras y uniformes (ISA), cuya aplicación ayude a los auditores externos en todas las partes del mundo a enfrentar de igual manera los retos de realizar auditorías de estados financieros en los entornos económicos globales y cumpliendo con los requerimientos, cada vez más exigentes de los reguladores.
fuente: Revista de contaduría Pública de Mexico www.contaduriapublica.org.mx

14 ago 2011

¿Cómo Investigar fraudes en su empresa?

Todos los días son publicados artículos en los periódicos y en Internet de fraudes corporativos y, encuesta tras encuesta, se informa que el fraude pasa en cualquier compañía. Las estadísticas de la Asociación de Examinadores Certificados de Fraude (ACFE, por sus siglas en inglés, 2008,“Report to the Nation”), estiman que las organizaciones pierden cada año hasta 7% del monto de los ingresos brutos, debido a fraudes. De ahí, el hecho de admitir que el fraude es un fenómeno que, tarde o temprano, sucederá en nuestra propia empresa, entonces la pregunta es: ¿qué vamos a hacer cuando este diablo toque a nuestra puerta? ¿CÓMO INVESTIGAR FRAUDES EN SU EMPRESA?
La instrumentación de un protocolo que la dirección pueda seguir para enfrentar el fraude es una práctica deseable para todas las compañías, especialmente en aquéllas que fomentan la conciencia del control interno, ya que estas prácticas ayudan a mitigar el riesgo de fraude. De entrada, la formalización de un protocolo brinda un primer beneficio: mandar un mensaje al personal, socios, accionistas, clientes y proveedores de que en la compañía no se toleran acciones fraudulentas o ilícitas.
Los fraudes provocan daños materiales que se valúan en cientos de miles y, en algunos casos, hasta en millones de Bolívares, sin mencionar los efectos secundarias como: el deterioro en la imagen de la compañía, la baja moral del personal, la pérdida de clientes y contratos, etc. Por ende, la dirección tiene que tomar acciones bien planeadas y controladas para maximizar la probabilidad de recuperación de los montos quebrantados y la aplicación de sanciones a los culpables.

Proceso de investigación del fraude
Sin dudarlo, la empresa debe arrancar una investigación a fondo ante las sospechas legítimas de que ha sido defraudada. Para llevarla a cabo, deben seguirse tres fases básicas:

• Entender los hechos.
• Desarrollar un plan de investigación.
• Ejecutar la investigación.

Entender los hechos
La organización debe contar con evidencia sólida que lleve a suponer que en efecto se ha cometido un fraude. El protocolo incluirá una evaluación inicial de las posibles causas por las que se cometió un fraude, la confiabilidad de la denuncia o la fuente información y, de ser posible, la identificación de quién pudo estar en contubernio para la comisión del delito.
Una vez llevada a cabo la evaluación inicial, la administración de la compañía debe analizar los posibles resultados y consecuencias de la investigación. En ocasiones, el tipo de quebranto realizado no amerita una investigación a fondo. Sin embargo, si el responsable del fraude es un miembro de la gerencia o un empleado clave, por ejemplo, por su antigüedad y nivel jerárquico, una investigación y persecución del ilícito hasta sus últimas consecuencias, puede sentar un precedente entre el resto de los empleados.
No existe una regla probada que señale, con base en una cifra o nivel de pérdida, cuándo investigar o no un posible quebranto. Sin embargo, lo que sí se ha observado es que la falta de acción, aunque el monto defraudado sea mínimo, con el paso del tiempo aumenta el riesgo de sufrir un desfalco de mayor impacto financiero.
Una práctica poco recomendable es recibir la denuncia y actuar sin estrategia. Una costumbre común es despedir al personal de las áreas sobre las que recae una sospecha. Dicha solución parece sencilla; aunque, seguir esa estrategia hace más difícil revelar la verdadera dimensión del problema interno. Es decir, que la primera acción sea el despido del responsable es una salida simple y de corto plazo; por el contrario, la investigación es una solución de fondo y con miras a mejorar el desarrollo de la empresa hacia el futuro.
Es importante discutir cuáles son los posibles resultados de la investigación y qué acciones se deben tomar. Por ejemplo, si un empleado fuera responsable de un quebranto, debe contactarse a un abogado laboral para minimizar los problemas asociados con el despido y evitar así las contra-demandas posteriores.
Desarrollar un plan de investigación
Establecimiento del objetivo. Una estrategia bien estructurada de respuesta a una instancia de fraude, se inicia con el establecimiento del objetivo de la investigación; es decir, es necesario hacerse preguntas como: ¿Deseamos conocer el modus operandi del posible fraude para remediar la falla de control? ¿Quiénes están involucrados? ¿Existe un quebranto económico? ¿Tiene una relación costo-beneficio tratar de recuperar el monto quebrantado? ¿Se desea llegar a instancias legales?, entre otras.
La complejidad del proceso de investigación está determinada por estas preguntas, aunque cada interrogante establece ciertas diferencias en términos de la profundidad, sobre todo en la forma en que se reportan los resultados. Si no se entiende el objetivo de la investigación desde el inicio, se corre el riesgo de desperdiciar tiempo y recursos. En muchas ocasiones, la primera reacción ante una situación de fraude es de incredulidad, ya que la gerencia de la organización, en general, conoce personalmente al perpetrador, así suele pensarse que el fraude es un caso aislado. Sin embargo, en nuestra experiencia, la sospecha de un fraude representa sólo la punta del iceberg.
¿Quién debe investigar? Las circunstancias del caso determinarán la decisión de la empresa: organizar un equipo de investigación interno o externo. En el primer caso, la administración de la compañía tiene que estar consciente de que asignar una investigación de fraude a cualquier departamento o individuo dentro de la organización le distraerá recursos propios y al personal de los objetivos, para los que fue originalmente contratado, a menos de que la compañía cuente con un departamento propio de investigaciones. Además, introduce un elemento de incertidumbre entre los empleados, lo cual da lugar a rumores, inseguridad, etc. En el caso de introducir un equipo externo, por el contrario, éste siempre se puede presentar como un recurso que enfocará 100% de su atención en la investigación. Asimismo, el asesor externo brinda atributos de independencia en la averiguación y especialización en investigaciones.
Ahora bien, si opta por un equipo interno, la empresa debe definir claramente quién lo liderará, así como las actividades que desarrollará y a quién le reportará. Esto es importante, ya que si la pesquisa involucra, por ejemplo, seguir los pasos de un directivo, cabe pensar qué tan efectivo resultará que lo haga el personal a su alrededor. ¿Es adecuado que alguien investigue a su jefe o a un colega?
Aunado a lo anterior, debe considerarse incluir en el equipo a los empleados de áreas diferentes a la que está sujeta a investigación, para evitar la “ceguera del taller” (síntoma que se padece cuando no se percatan de los problemas que hay dentro de la empresa) y la falta de objetividad, si los miembros del equipo tienen una relación laboral, de algún tiempo, con el posible defraudador, o algún sentimiento de estima o animadversión hacia esa persona.
Por último, deben considerar el uso de las herramientas adecuadas, en especial cuando se trata de análisis complejos de datos y evidencias digitales. Para el uso de estas herramientas, la persona a cargo de la investigación debe asegurarse de que la persona que lo apoye con el uso de estas herramientas sea: i) completamente ajena de las persona investigada, ii) capacitado en el uso de tales herramientas, y iii) consciente del trato que debe darse a los documentos digitales que la compañía pueda usar en alguna instancia legal. La intervención de un tercero independiente en una investigación, especialista en la materia, brinda ventajas como: objetividad, independencia y aplicación de técnicas especializadas de investigación, entre otros beneficios. La tendencia mundial creciente señala que las compañías que sospechan ser víctimas de un fraude siguen la práctica de contratación de especialistas externospara evaluar la gravedad de la situación, así como para iniciar la investigación correspondiente.

Ejecutar la investigación
Las técnicas de investigación utilizadas comúnmente, se presentan a continuación.
Análisis financiero. En la aplicación de un análisis financiero, la investigación trata de obtener tendencias y sesgos dentro de los registros de la compañía, con el fin de conseguir indicadores de anormalidades en los datos.
A manera de ejemplo, podemos mencionar una compañía en la que se detecta un faltante de efectivo en las cuentas bancarias y se sospecha de cheques apócrifos. En este caso, la investigación incluirá un análisis de los datos de cheques, entradas y salidas de la cuenta, todos los movimientos de los últimos años y la localización de cheque por cheque.
Además, se aplican herramientas de análisis que permitan detectar tendencias de determinados montos, como qué erogaciones se supone que cubren y quién los firma. El cruce adecuado de esta información revelará cosas que, en ocasiones, a simple vista no son perceptibles.
En la aplicación de este tipo de análisis se revisa una gran cantidad de información, lo cual implica que no es posible seguir una sola línea de análisis, porque siempre habrá algo que corra en sentido paralelo o contrario, y que no sale a la luz, sino hasta que se cruzan los datos pertinentes.
Muchas veces no se encuentran contradicciones, todo parece estar en orden, pero con una buena metodología de investigación forense se descartan las distintas posibilidades de una forma más certera. Aun así, cabe señalar que si bien la indagación debe ser rigurosa, también será flexible para ajustarse en función de los hallazgos que se obtengan durante la investigación.
Ahora bien, en otras circunstancias se empieza con un objetivo basado en una sospecha, pero si se encuentran otras instancias es necesario seguir la nueva línea de investigación. Por ejemplo, se puede sospechar que los faltantes en efectivo se deben a cheques apócrifos y la sospecha recae en el departamento de Tesorería. Sin embargo, puede suceder que, en realidad, los cheques fueron firmados por alguien externo a dicho departamento con nivel de autorización, quien falsificó los comprobantes que soportan estos cheques.
Análisis forense. Consiste en rescatar la información y evidencia, ya sea digital o electrónica. En algunos casos se aplican herramientas tecnológicas que permitan recuperar información en discos duros, incluso en aquéllos donde se intentó borrar información o en los que pudo haberse utilizado programas para destruir toda evidencia de los datos ahí guardados, alguna vez.
Esta técnica es una de las más efectivas para encontrar al personal que está actuando en contra de los intereses de la compañía. En muchos casos, las evidencias de colusión del defraudador bajo sospecha con otros empleados de la compañía, proveedores u otros terceros, se encuentran en la recuperación y análisis de evidencia digital. Cabe mencionar que en México los tribunales aceptan evidencia digital.
Se utilizan herramientas de hardware y software que permiten hacer copias idénticas e incorruptibles para su análisis. Los dispositivos a los que se les puede realizar este análisis, no se limitan a las computadoras personales, sino que también incluyen la red interna de la compañía, los archivos en la red de voz (telefónica), los PDA (Personal Digital Assistant, como: Blackberry,Palm Pilot, Pocket PC, Treo, etc.), los discos duros externos, los pen drives o USB, etc. Los análisis que se llevan a cabo incluyen búsquedas dentro de cada uno de los dispositivos que permiten identificar archivos donde se puede encontrar evidencia que ratifique las sospechas.
Entrevistas. Otra técnica de investigación es por medio de entrevistas, las cuales tienen varios objetivos, como: recabar la información financiera al inicio de la investigación, obtener datos de los procesos de la compañía y conocer cómo funcionan las cuentas y el trabajo entre el personal. Durante las entrevistas se podrá indagar con qué personas interactúan los entrevistados y si pudieran estar involucrados.
Ahora bien, existen entrevistas en las que se busca obtener evidencias, ya sea porque el individuo a quien se está entrevistando posee información sobre el caso (puede haber sido quien denunció el fraude, por ejemplo), o porque el individuo entrevistado es el defraudador y se cuenta con evidencia física que lo implique. El objetivo de estas entrevistas es obtener la cooperación del defraudador, para que admita su implicación, pero, sobre todo indique si existe colusión con otros empleados o si existen otros problemas.

¿Cómo manejar la información obtenida?
La información obtenida es evidencia. El fraude ha sido investigado y documentado y la gerencia ya conoce los hechos. Lo que sigue es establecer las acciones de solución, que puede incluir la mejora de los procesos y controles de la compañía, sobre todo las acciones a tomar contra el defraudador, como la negociación para la recuperación del quebranto, despido y/o acciones legales.
En este último caso, se recomienda emplear a los especialistas, pues han existido muchos casos de defraudadores que han contra demandado a sus empresas por despidos injustificados, aun con pruebas sustentadas de que cometieron un delito. De esta manera, así como es importante recurrir a los expertos para realizar la investigación, también es importante acercarse a los especialistas en materia legal para diseñar una estrategia de acciones penales o civiles, pero mitigando el riesgo de contra demandas.
Por último, será necesario documentar los resultados de la investigación y tomar decisiones del proceso a seguir: ¿Qué tipo de acción legal va a seguirse? ¿Se entablará una demanda civil, laboral, penal o mercantil? Cabe decir que las compañías pueden decidir no responder con una acción legal en consecuencia de un fraude. A lo mejor, la pérdida por el fraude es menor al gasto del proceso legal o al monto a recuperarse. Sin embargo, debe considerar el mensaje que se envía al resto de los empleados. El costo de un fraude no sólo se limita a la pérdida monetaria, sino también tiene costos en la moral del resto de los empleados.

Conclusión
La investigación de un fraude tiene efectos preventivos y correctivos. Un buen plan de solución ayudará a que se evite la repetición del mismo suceso en la empresa. Si se descubre un fraude y éste se investiga y castiga, el sólo hecho de que no quede impune refuerza controles, ya que el resto de los empleados se percatará de que la gerencia mantiene un alto sentido de la ética y,por lo tanto, actuará en consecuencia. Como resultado, los empleados considerarán el costo personal de cometer un fraude.
Las compañías deben contar con un protocolo de acción, para mitigar el riesgo de fraude y para saber cómo actuar en caso de ser víctima de uno. Una práctica poco recomendable es recibir una denuncia o sospechar que algo anda mal, para luego actuar sin estrategia.

¿CUÁNDO HAY QUE SOSPECHAR?
Un programa integral de administración del riesgo de fraude y la instrumentación de eficientes mecanismos de control interno son los primeros pasos para disminuir los riesgos de un desfalco. Sin embargo, el factor humano es corruptible por naturaleza y los mecanismos de prevención no siempre funcionan: los fraudes aún pueden ocurrir. Según estudios de KPMG basados en diversos fraudes cometidos en todo el mundo, algunas señales para detectar a empleados susceptibles a cometer un fraude son:
· Estilo de vida que no corresponde a los ingresos.
· Posesión de un patrimonio que no concuerde con el salario.
· Presencia en el trabajo en horarios poco habituales.
· Presiones y preocupaciones financieras personales (bodas, enfermedades de familiares, muerte de parientes, etcétera).
· Sentimientos de revancha contra la compañía (percepción de ser explotado).
· Presiones inusuales e injustificadas al personal por parte de los jefes.· No tomar vacaciones.
· Niveles injustificados de estrés por la consecución de objetivos de la empresa, por ejemplo la obtención de bonos, entre otros.
un artículo de la Lcda. Shelley Marie Hayes

18 jun 2011

Diseño de Programas y controles antifraude

Nunca, como hoy en día, en tiempos de aguda crisis económica en los que existe una gran preocupación por lograr el sustento de los negocios y limitados recursos para ejecutar las estrategias, se hace palpable el continuo dilema de la administración de la empresa: hacer lo mínimo indispensable por cumplir contra hacer lo necesario y correcto para lograr los objetivos.
Desde que se dio la primera gran depresión económica en 1929; pasando por los escándalos financieros de los años ochenta, que dieron origen al Marco de Referencia Integrado de Control Interno de COSO; las posteriores debacles financieras de NorCom, Enron y MCI WorldCom, que conmovieron al mundo inversionista; así como otros fraudes que se han ido develando en años subsecuentes y que promovieron directa e indirectamente la aparición del nuevo marco de COSO para la administración de riesgos empresariales, además de otras regulaciones de los mercados de valores y mejores prácticas de gobierno corporativo, contabilidad y control, ha sido evidente que no podemos confiar en la naturaleza humana y que siempre que se dé una combinación de factores como: oportunidad, racionalización e incentivos y presiones, la empresa estará expuesta a acciones de individuos o grupos que buscan obtener un beneficio para sí mismos, para un tercero o para la propia empresa, a costa de comportamientos que transgreden las barreras de lo ético, lo moral y las sanas prácticas de negocios.
Recordemos que J. Edgar Hoover, fundador del FBI, decía: “Dado un cierto momento, hay un determinado porcentaje de la población que no busca nada bueno”. Tal vez eso sea particularmente cierto en tiempos de crisis, cuando hay desesperación; es decir, falta de claridad en la forma de lograr que los negocios sobrevivan, por lo que en ocasiones se sucumbe ante la tentación de lograr un peso de manera rápida, pero no ética.
En la actualidad, es necesario que los accionistas y la administración, reconozcan que el riesgo de fraude —que antes se asociaba sólo a empresas con alto manejo de efectivo o inventarios de fácil manejo o factiblemente convertibles en efectivo—, es, en realidad, un fantasma que despliega su velo sobre toda clase de empresas, que es capaz de generar las peores pesadillas, incluso causar la caída de los negocios. Después de todo, de acuerdo con las estadísticas de la Asociación de Examinadores Certificados de Fraudes (ACFE, por sus siglas en inglés), más de 30% de los negocios desaparecen en el primer año debido a este delito.
En el entorno económico actual se aprecia que las regulaciones están requiriendo cada vez más a la administración que considere el fraude potencial como un riesgo inherente del negocio, pues tiene efectos como: la pérdida del valor de la empresa para el accionista y las demandas de/a los accionistas, así como el incremento en el riesgo “reputacional”. Por otra parte, se han incrementado las expectativas en los servicios de auditoría externa e interna, en cuanto a su responsabilidad en la prevención, detección y reporte de situaciones fraudulentas, y las normas que rigen dichas profesiones se han hecho más estrictas para incluir la obligación de diseñar y aplicar pruebas tendentes a evaluar la actitud de la gerencia respecto al tema; integrar las auditorías de control con las operativas y financieras; e incrementar el grado de escepticismo profesional como resultado del incremento en fraudes y sus implicaciones de costo para las empresas.
De la misma forma, los marcos legales se han hecho más estrictos y han incluido en últimas fechas: la tipificación de fraudes fiscales, los abusos de confianza, el lavado de dinero y se ha puesto especial énfasis en el delito de cuello blanco.
De lo anterior, podemos derivar que existen dos responsabilidades fundamentales para la administración y para la función de auditoría interna. (Ver tabla 1)


La administración debe considerar las expectativas clave asociadas con los negocios, el cumplimiento normativo y los móviles del mercado en el desarrollo e implantación de programas y controles antifraude. Para ello, se recomienda la adopción del Marco de Referencia de Control Interno como el COSO, que sirva para guiar los esfuerzos de una manera objetiva y sistemática.

El COSO plantea una matriz en la que se conjugan los objetivos de negocio/control (operativos, reporte financiero y cumplimiento regulatorio) con los componentes de control (ambiente de control, evaluación de riesgos, actividades de control, información y comunicación, y monitoreo).

Aunque un programa antifraude debe cubrir todos los componentes de control en cada uno de los objetivos de control, lo cierto es que se reconoce que el componente más importante es el ambiente de control, pues parte de un postulado básico: No importa qué tan bien diseñado e implantado esté nuestro control interno, si los valores y la actitud de nuestra gente no son adecuados, sin lugar a dudas, el fraude ocurrirá.

El ambiente de control se define como: Los atributos individuales, incluyendo la integridad, valores y competencia, que caracterizan al personal de una organización.

Los factores que afectan el ambiente de control son: 

• Integridad y valores éticos.
• Compromisos hacia la competencia (habilidad y conocimiento).
• Comité Directivo y Comité de Auditoría.
• Estilo operativo y filosofía de la administración.
• Estructura organizacional.
• Asignación de la autoridad y responsabilidad.
• Políticas y prácticas de recursos humanos.

De esta forma, antes de que se diseñen e implementen programas y controles antifraude, la administración debe hacer un análisis y evaluación de los aspectos descritos a continuación:

Factores que afectan la eficacia del ambiente de control:

• Las implicaciones de las diferencias entre unidades operativas foráneas o domésticas y/u otras subsidiarias en relación con el estilo administrativo.

• El tamaño de la entidad, que puede afectar:

— El grado de formalidad.

— La velocidad a la que la comunicación de políticas y prácticas ocurre.

• La vulnerabilidad de la entidad hacia actividades fraudulentas.

vulnerabilidad pudiera resultar en un error material.

• Organización, industria y características específicas del país que pueden influenciar la posibilidad de ocurrencia de fraudes.

• La gerencia debería desarrollar una elevada conciencia de fraude.

• Debe desarrollarse un programa de administración de riesgos de fraude.

Integridad y valores éticos:

• Existencia e implementación de códigos de conducta y otras políticas sobre prácticas de negocio apropiadas, conflictos de interés o estándares de comportamiento ético y moral.

• Tratos con empleados, proveedores, clientes, inversionistas, competidores, auditores.

• Presión para lograr metas de desempeño, no realistas, y a qué grado la compensación está basada en el logro de esas metas.

Compromiso hacia la competencia:

• Descripciones de puestos formales o informales o cualquier otro medio para definir las tareas de cada puesto.

• Análisis del conocimiento y habilidades necesarias para ejecutar tareas adecuadamente.

Comité Directivo y de Auditoría:

• Independencia de la administración.

• Frecuencia y duración de las juntas entre el director de finanzas, contabilidad, auditores internos y externos.

• Suficiencia y frecuencia de la información que se proporciona al Comité Directivo, para permitir el monitoreo de objetivos y estrategias.

• Suficiencia y frecuencia con que el Comité Directivo y el Comité de Auditoría son informados sobre investigaciones, información delicada y actos indebidos.

Filosofía de la administración y estilo operativo:

• Naturaleza de los riesgos de negocio aceptados (si la administración acepta riesgos o si es muy conservadora al aceptar riesgos).

• Frecuencia de la interacción entre la alta administración y la gerencia operativa, particularmente en locaciones geográficamente remotas.

• Actitudes y acciones hacia la información financiera, incluyendo disputas sobre la aplicación de tratamientos contables.

Estructura organizacional:

• Lo apropiado de la estructura organizacional de la entidad y su habilidad para proporcionar el flujo necesario de información para administrar sus actividades.

• Lo adecuado de la definición de las responsabilidades de las gerencias clave y su comprensión de estas actividades.

• Lo adecuado del conocimiento y experiencia de gerentes clave en relación con sus responsabilidades.

Asignación de autoridad y responsabilidad:

• Asignación de responsabilidades y delegación de autoridad para buscar metas y objetivos de la organización, funciones operativas y requerimientos regulatorios, incluyendo la responsabilidad hacia los sistemas de información y autorización para cambios.

• Lo apropiado de estándares y procedimientos relacionados con el control, incluyendo las descripciones de los puestos.

• Lo apropiado del número de personal, particularmente en áreas contables y de procesamiento, con niveles de habilidad de acuerdo con el tamaño de la entidad y la naturaleza y la complejidad de las actividades y sistemas.

Políticas y prácticas de recursos humanos:

• A qué grado están en operación las políticas y procedimientos para la contratación, el entrenamiento, la promoción y la compensación de empleados.

• Lo apropiado de las acciones correctivas que se toman en caso de desvíos de políticas y procedimientos aprobados.

• Lo apropiado de la revisión de los antecedentes de los candidatos.

• Lo adecuado de los criterios de retención y promoción de empleados.

Una vez realizada la evaluación del ambiente de control en cuanto al tema de fraude, la administración debe establecer y mantener un ambiente de control que incluya:

• Compromiso.
• Estructura organizacional. 
• Manuales de organización y procedimientos.

• Adecuada administración de los recursos humanos.

• Integridad y valores éticos.

Del mismo modo, debe establecerse un código de ética el cual será la columna vertebral de la cultura antifraude de la empresa, e incluirá los siguientes valores y responsabilidades:

- De actualización

- Honestidad, integridad, diligencia, responsabilidad y seriedad.

- De reserva y confidencialidad

- Cuidado especial, no divulgación y manejo de información en lugares privados.

- Respecto a obsequios significativos

- No obsequios y no gratificaciones.

Otro componente fundamental del programa antifraudes es el código de conducta. Éste sirve para establecer tanto el comportamiento que se espera de los integrantes de un grupo u organización, como la manera práctica en que se traducen en la vida diaria y en las relaciones humanas, los valores éticos y la misión de una organización.

Un código de conducta se distingue de uno de ética en que este último enuncia valores, sin describir situaciones concretas; son guías que sirven para resolver dilemas éticos en una organización y deben ser vistos como un elemento fundamental para cumplir con la misión de los grupos de trabajo. En sus preceptos debe estar presente una mística o una forma de hacer las cosas de la cual cada uno de sus integrantes se sienta orgulloso.

En el código de conducta se establecerán pautas de actuación y sanas prácticas de negocios referentes a:

• Conflicto de intereses.

• Uso de activos o servicios.

• Actividades extra laborales.

• Relaciones interpersonales.

• Salud, seguridad y ambiente de trabajo.

• Conducta con socios o clientes.

• Trato con proveedores.

• Honestidad y rectitud.

• Manejo de desviaciones.

• Respeto y trato igualitario.

• Conducta con autoridades.

• Relación con competidores.

Actividades del programa antifraude

Una compañía que implementa formalmente un programa antifraude, desempeñará las siguientes actividades:

• Educar al liderazgo en las implicaciones y consideraciones del negocio en cuanto a riesgos de fraude.

• Determinar el alcance y objetivos del programa antifraude.

• Documentar y evaluar las actividades antifraude existentes en la empresa.

• Identificar las áreas potenciales que deben ser corregidas.

• Establecer y ejecutar un plan de remediación.

• Crear documentación soporte.

• Conducir seguimientos formales.

• Despertar la conciencia de fraude, evaluación de riesgos de fraude, ética y capacitación con valores centrales.

• Monitorear la efectividad de los controles.

Cada uno de los elementos del programa antifraude se inter-construyen dentro de los componentes del COSO:




La evaluación de riesgos de fraude deberá considerar todos los factores de riesgo de fraude presentes a nivel entidad y procesos, así como los distintos escenarios de fraude que pueden presentarse, con el fin de diseñar los controles que los mitiguen de forma adecuada.

Finalmente, vale la pena resaltar que si bien es crítico mantener a flote el negocio, también es cierto que en épocas de crisis económica las compañías están más expuestas al riesgo de fraude; por tal motivo, la administración debe considerar que al reducir los recursos para el establecimiento del programa antifraude y los controles relacionados, puede estar poniendo en peligro su misma existencia.

Fuente: Revista Contaduría Pública www.contaduriapublica.org.mx del Instituto Mexicano de Contadores Públicos www.imcp.org.mx

9 jun 2011

Destrucción de Facturas e inutilización de documentos.

Conforme a lo establecido en la Providencia Administrativa Nº 0257 del 19/08/08, publicada en Gaceta Oficial Nº 38.997 de la misma fecha, los formatos de facturas y otros documentos, así como las formas libres que no puedan ser utilizadas o se encontraren dañadas, deben ser destruídos o inutilizados por la dependencia competente de la Administración Tributaria, dentro de los quince (15) días continuos después de producida algunas de las causas que justifica su destrucción o inutilización.
Para llevar a cabo dichos procedimientos es necesario hacer la solicitud de destrucción o inutilización de documentos únicamente a traves de la aplicación "Imprenta/Inutilización de Documentos", la cual se encuentra disponible desde el 26/11/08 en la página web del SENIAT: www.seniat.gob.ve .

A tales fines, se recomienda el uso de la Guía Fácil de destrucción e inutilización de facturas y otros documentos que también se encuentra disponible en el portal fiscal, en la siguiente ubicación: Asistencia al Contribuyente/Información de interés/Imprentas autorizadas.

Para aquellos contribuyentes que hubieran efectuado por escrito sus solicitudes de destrucción, deberán realizarlas nuevamente a través de la mencionada aplicación informática.

8 jun 2011

En Consulta Pública Normas de Procedimiento de Auditoría Interna DNAI Nº3.

La Federeación de Colegios de Contadores Públicos abre consulta pública a partir del 08 de Julio del 2011. de la norma DNAI Nº 3 Versión 1. LA RESPONSABILIDAD DEL AUDITOR INTERNO DE CONSIDERAR EL EFECTO DEL FRAUDE O ERROR EN LA AUDITORIA.
el documento puede observarse en la página web de la Federeación o a través del siguiente enlace: Normas y Procedimientos de Auditoría Interna DNAI Nº 3 Versión 1

4 jun 2011

Normas relativas al registro de las personas jurídicas encargadas de realizar las auditorías externas de las instituciones del sector bancario.

En Gaceta Oficial Nº 39.686 del 01/06/2011 fue publicada la Resolución Nº 144-11 del 01/05/2011, emitida por la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario (SUDEBAN) y mediante la cual se establecen las normas que tienen por objeto crear el "Registro de las personas jurídicas encargadas de realizar las auditorías externas de las instituciones del sector bancario"; así como, establecer los lineamientos que permitan regular el proceso de inscripción y renovación en el referido registro.
A continuación las disposiciones más relevantes.
Artículo 4: Las sociedades auditoras inscritas en el registro, serán las únicas facultadas para prestar los servicios de auditoría externas a las instituciones del sector bancario.
Artículo 5: La sociedad auditora que tenga interés en inscribirse o renovar su certificado en el registro, deberá cumplir con las condiciones que seguidamente se detallan:
a. Cumplir con los requisitos de moralidad y ética establecidos en las normas emitidas por ente regulador.
b. Que no haya sido suspendida y/o excluida del registro durante los tres (3) años anteriores a la fecha de su solicitud; así como tampoco haya recibido amonestación escrita por parte de este organismo durante el mismo período.
c. Que los socios que suscriban el dictamen sobre los estatutos financieros de la institución se encuentre inscritos y vigente en el "Registro de los Contadores Públicos en el Ejercicio Independiente de la Profesión" que al efecto lleva la SUDEBAN.
Artículo 9: Aprobada la solicitud de inscripción se le asignará a la sociedad auditora un número de identificación en el registro y emitirá el correspondiente certificado de inscripción. Dicho número es intransferible y deberá estar inserto en los dictámenes de los estados financieros que efectúe la sociedad auditora a la institución, adicionalmente al número que identifique en el "Registro de Contadores Públicos en el Ejercicio Independiente de la Profesión" al socio que suscriba el dictamen. La inscripción y la renovación en el registro, tendrá vigencia de tres (3) años, contados a partir de la fecha de emisión del certificado de inscripción o renovación.
Artículo 13: Dentro de los treinta (30) días anteriores a la fecha de vencimiento del certificado de inscripción o renovación, la sociedad auditora deberá presentar ante la SUDEBAN la correspondiente solicitud de renovación acompañada de los respectivos recaudos.
Las sociedades auditoras que no presenten la solicitud de renovación dentro del lapso aquí establecido, pasarán a tener el estatus de vencido en el referido registro y en consecuencia no podrán realizar los servicios de auditoría externa de las instituciones.
Artículo 17: la SUDEBAN podrá sancionar a la sociedad auditora y a sus socios; bien con amonestación escrita, bien con multa; cuando incurran en las siguientes infracciones:
Se demuestre que no cumplió con las condiciones mínimas de independencia de las instituciones a la cual presten sus servicios de auditoría externa.
Proporcione información falsa o engañosa sobre la situación financiera de la institución en el desempeño de sus servicios y/o en las condiciones y recaudos exigidos por estas normas para su inscripción o renovación en el Registro.
Viole el secreto bancario establecido en el artículo 88 del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del Sector Bancario.
En el ejercicio de sus funciones como auditor externo incumpla las disposiciones previstas en el ordenamiento jurídico venezolano. e) Esta Superintendencia de oficio o por denuncia, tenga conocimiento de alguna situación irregular en el ejercicio prestado por la sociedad auditora y obtenga las pruebas que fueren pertinentes para demostrar su culpabilidad y/o responsabilidad.
Infrinja las normas prudenciales emanadas de SUDEBAN, que le sean aplicables.
Haya omitido información significante sobre la situación financiera de la institución que pueda incidir sobre su continuidad como empresa en marcha.
Artículo 19: El incumplimiento a las presentes normas será sancionado de conformidad con lo previsto en el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del Sector Bancario, sin perjuicio de las instituciones que este Organismo pueda impartir en atención a sus competencias.
Podrá obtener información sobre los requisitos y documentos que deberá consignar; así como, los lineamientos a seguir para formalizar la inscripción y renovación en el registro de las personas jurídicas encargadas de realizar las auditorías externas de las instituciones, mediante el acceso de la página web de la SUDEBAN www.sudeban.gob.ve o comunicándose al Centro de Atención Telefónica 0-800 (SUDEBAN), es decir, 0-800-7833226.
La presente resolución entra en vigencia a partir de su publicación en Gaceta Oficial.